poesía

Deseándola

akasha

La deseaba,
Y mi ambición
Era necesidad
En mis pensares,
En las pancartas
De protesta de mi cuerpo.

Sus ojos me apisonaban,
Aún con ello,
Me levantaba para reintentarlo
Porqué todo mi ser lo pedía.

Ella y sus ojos,
Las curvas de mujer
Que su sombra dibujaba
Mis dedos en esa sombra
Intentando forzar
Un destino
Qué no podía adivinar
En su mirada.

Ella jugaba,
Bailaba sobre mis sentires,
Y el día que no la seguía,
Retomaba ella por lugares
Dónde se cruzara conmigo.

Era su juguete de tarde,
Y mi corazón su pastel favorito.
Yo la servía mi yo,
Y ella me devoraba.

Así pasó el año,
Hasta que la seguí a su casa
Y en su fingido descuido
Dejó la puerta abierta.

Y sus ojos,
Sus curvas y sus labios
Jugaron a corresponderme,
Mientras el sol de verano
Se iba al otro lado

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