pensamiento

Acampada

arboles

Acampada de amigos, un otoño al atardecer,

techos amarillos, naranjas, con columnas
de escayola negra y sonidos milenarios,
de instrumentos de viento.

Sólo lo artificial de los equipos,
nos delata entre el attrezzo vintage,
y se oye el viento, su sonrisa,
cenamos al fuego, carne y bebidas.

Confidencias y bailes,
al conjuro de la brisa,
miradas cruzadas en la hoguera,
secretas llamas que rompen las ignífugas corazas.

cánticos y risas,
caricias e insinuaciones,
guiños disimulados,
llaves para segundas intenciones.

Escenas de piel desnuda,
lluvia de manos y saliva,
sudan y gimen los cuerpos,
bajo la bóveda arbórea.

Las criaturas se cobijan
bajo el nylon de las tiendas
y las plumas de los sacos,
duermen ya, la música no cesa.

¡cuántos otoños lleva prendidos
el viento en su solapa!

¡cuántos otoños lleva prendidos
el viento en su solapa!

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