amor

Esperanza

Con los cordones del corazón

ayer desoñé tus brazos

Desabrochados.

Se me salió el alma,

Y ella de puntillas

Hizo tus manos en terracota

Y las trenzó en las mías.

Tus dedos de barro

Subieron a mi pecho

Y me resguardaron.

Amanecí abotonado,

Feliz de haber sentido tu tacto.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: