Despedida

Fue la última vez,
terrible sentencia
De frenado fortuito
A lo amado.

Quedan ya solas las noches
Llenas de lo perdido
Flotando en el aire,
De imágenes que aparecen
con los párpados negando.

Quedan junto a ellas
Las cosas que no pasaron
Por valentía tragada
Y ausencia de compasión
Que desfigura la verdad ultrajada
A golpe de arma blanca.

Quedan el vacío y
su solsticio que llegará tarde,
Ahora solo crece la nada y el recuerdo,
Los anticuerpos mutan entonces
En sicarios de la memoria.

Y disparan al aire a las imágenes
Y deslumbran los párpados,
Y te conviertes en algo autoimmune
Atacando a quien de cobijo a tu serenidad.

Hasta el solsticio,
Y tras él, germinan esperanzas
Que son la plaqueta definitiva
Y andas de nuevo sin morir
Y sin otra inocencia.

Parcheado, vuelves a ver rumbos
Los corazones ciegos sólo andan hacia adelante
Y prendidas en un cordel llevan
De cometa las almas remendadas

Escrito por

Autor de Microcuentos y poemas de metro para gente 3.0 y Los sueños siempre te observan

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