Las pequeñas casitas

casita

Volví a la casa de mis abuelos,
Dos años tras su muerte,
Me temblaron los pies,
Cuándo vi la pequeña casita,
En la pared azul,
Donde mi abuelo dejaba todos los
Dias una flor.

Decía que allí vivía el amor
Que sentía por mi abuela,
Y que era algo minúsculo para el mundo,
Pero importantísimo,

Decía que aquella pequeña casa
Era la viga maestra de toda la casa
En la que el vivía.

Lloré mucho delante de aquella posadita,
Al meter la manita por la puerta,
Para dejar la flor como el la colocaba,
Toque un papel pegado al techito de la
Planta baja. Decía:

María, te quiero desde aquel domingo,
Que por estar sin cura en tu pueblo,
Vinisteis a mi Iglesia.

Adoro todos los momentos que me das y que
Me has dado en tu vida.

Gracias por amarme, espero que los nuestros
Hijos y los hijos de nuestros hijos,
Un día construyan pequeñas casitas en sus hogares.

La felicidad misma vive bajo estos tejaditos.
Besitos dulces, mi bella, bella María.

Escrito por

Autor de Microcuentos y poemas de metro para gente 3.0 y Los sueños siempre te observan

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