Postrimería en proporción aúrea

Naranjas insoladas
en horas deslizadas
entre árboles plenos
de tus hermosos senos,
ojos-mirada laten tensos
sentido y reposo inquieto.

Por un paseo entre cítricos
navegan sonrisas y espejismo
ramas, hojas, suspiros, besitos
que sofocan sed y el ocaso mudos
y naranjas sonrojadas de desnudos
tatuados prolongados de cuerpos.

Perlados deseos salpican frutas
gemidos, caricias, la dulzura
de ahazar dibujada en manos
palabras y el crepúsculo
trenzadas y enamoradas
de su intimidad atadas.

Nadie quiere atajos
ni dejar naranjos.

Escrito por

Autor de Microcuentos y poemas de metro para gente 3.0 y Los sueños siempre te observan

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